¿Porqué no creer en las encuestas y en ciertos medios de comunicación?

No creer en las encuestas políticas y en ciertos medios de comunicación es razonable debido a varios factores. En primer lugar, las encuestas tienen intereses creados, especialmente si no son estrictamente proporcionales al padrón nacional. Esto significa que la muestra seleccionada puede no ser representativa de la población en general, lo que lleva a resultados sesgados.
Las encuestas políticas pueden estar influenciadas por sesgos sociales y culturales. Por ejemplo, las personas pueden sentirse incómodas al expresar sus verdaderas opiniones políticas, especialmente si van en contra de la tendencia dominante. Esto puede llevar a una falta de precisión en los resultados de la encuesta.
Una cosa es el resultado expresado por la gente en un momento determinado que aún no ha ejecutado su voto ya que en su mente ronda más de una alternativa conectadas como emociones existentes; en cambio con la información procesada, es el resultado de una acción ejecutada luego de una decisión definida.
Otro factor que puede afectar la credibilidad de las encuestas políticas es la falta de transparencia en su metodología. Es posible que las empresas que realizan las encuestas no revelen suficiente información sobre cómo se seleccionó la muestra, cómo se diseñaron las preguntas, cómo se analizaron los resultados y cómo entendió el encuestado la pregunta realizada.
En resumen, aunque las encuestas políticas pueden ser útiles para entender las tendencias y opiniones de la población, es importante tomar los resultados con cautela debido a los posibles sesgos y limitaciones en su metodología.
Más aún, cuando nuestra cultura y memoria política es frágil, y como tal, rápido echan abajo cualquier información o decisión.
Vivir en una sociedad plagada de rumores, sí agota, y cuando estas agotado el cansancio se encarga de transformarse en una imagen negativa.
Bolívar Saquipay N.
Licenciado en Ciencias de la comunicación social.
DIRECTOR OPERATIVO FOGSEC S.A.S. consultores.
ESPECIALISTA EN ESTRATEGIA POLÍTICA.